SALUD LABORAL: Altas temperaturas. Seguridad y salud en el trabajo
11 de Septiembre de 2011

La exposición prolongada a elevadas temperaturas puede suponer una agresión importante para el organismo.
El calor es un peligro para la salud porque nuestro cuerpo, para funcionar con normalidad, necesita mantener invariable la temperatura en su interior en torno a los 37 ºC. Cuando la temperatura central del cuerpo supera los 38 ºC ya se pueden producir daños a la salud y, a partir de los 40,5 ºC, la muerte.
El estrés térmico por calor es la carga de calor que los trabajadores reciben y acumulan en su cuerpo y que resulta de la interacción entre las condiciones ambientales del lugar donde trabajan, la actividad física que realizan y la ropa que llevan. Es decir, el estrés térmico por calor no es un efecto patológico que el calor puede originar en los trabajadores, sino la causa de los diversos efectos patológicos que se producen cuando se acumula excesivo calor en el cuerpo
Al trabajar en condiciones de estrés térmico, el cuerpo del individuo se altera. Sufre una sobrecarga fisiológica, debido a que, al aumentar su temperatura, los mecanismos fisiológicos de pérdida de calor (sudoración y vasodilatación periférica, fundamentalmente) tratan de que se pierda el exceso de calor. Si pese a todo, la temperatura central del cuerpo supera los 38 oC, se podrán producir distintos daños a la salud, cuya gravedad estará en consonancia con la cantidad de calor acumulado en el cuerpo.
Los trabajadores con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, enfermedades de la piel, enfermedades de las glándulas sudoríparas, diabetes, insuficiencia renal, enfermedades gastrointestinales, epilepsia y enfermedades mentales son más vulnerables frente al estrés térmico por calor, por lo que no deberían trabajar en condiciones de calor extremo.
La toma de ciertos medicamentos, tanto prescritos por el médico como los que no necesitan receta médica, incrementa los riesgos, por lo que es importante preguntar al médico. Algunos medicamentos actúan alterando la termorregulación natural del cuerpo (antihistamínicos, antidepresivos, tranquilizantes, etc.). Los diuréticos pueden facilitar la deshidratación
La exposición al riesgo de estrés térmico genera problemas de salud para el
trabajador expuesto (sudoración excesiva, afecciones cutáneas, disminución de capacidades físicas y mentales, golpe de calor); debiendo el empresario aplicar medidas preventivas para evitar esta situación:

  • Evaluando las condiciones ambientales del centro de trabajo y las climáticas para puestos a la intemperie.
  • Diseñar las instalaciones, procesos y equipos de trabajo considerando las temperaturas del entorno.
  • Aplicar medidas organizativas para disminuir la exposición a ambiente caluroso
  • Informar a los trabajadores sobre la carga de trabajo y el nivel de estrés por calor.
  • Prever periodo de aclimatación.
  • Utilizar ropa ligera y protección personal.
  • Automatizar procesos, aislar fuentes de calor.
  • Instalar ventiladores, aire acondicionado, extractores.
  • Beber agua de forma periódica.
  • Rotar en puestos con riesgo por el calor.
  • Distribuir el volumen de trabajo en horas de menor calor (mañana y/o tarde).


Medidas de Prevención

Existen múltiples medios para reducir el estrés térmico. Todos se basan en principios simples, específicos para cada centro de trabajo y para cada actividad, necesitando para su puesta en marcha un estudio de las condiciones y puestos de
trabajo.

El empresario está obligado a aplicar un plan de prevención en el que se concreten medidas para controlar el riesgo por exposición a ambiente caluroso.

Las medidas preventivas que pueden aplicarse para:

Eliminar el riesgo
_ Sustituyendo los equipos que emiten calor.
_ Alejamiento de los focos de calor.

Reducir el estrés térmico en centros de trabajo
_ Automatizar el proceso y la manutención.
_ Limitar los esfuerzos físicos.
_ Fraccionar los periodos de exposición, organizando pausas y periodos de reposo.
_ Colocar pantallas aislantes.
_ Suministrar la ropa adecuada.
_ Ventilación general forzada o localizada.
_ Acondicionar el aire suministrado al local.

Reducir la influencia térmica del clima
_ Aislar térmicamente las paredes.
_ Pintar de color claro el exterior.
_ Colocar material reflectante u opaco.
_ Equipar con persianas o toldos las áreas acristaladas.
Promover hábitos individuales
_ Consumir bebidas no alcohólicas.
_ Realizar una dieta ligera.
_ Aclimatación paulatina al ambiente cálido.
_ Proteger la cabeza con gorra o sombrero.
_ Dormir las horas suficientes.
_ Prever fuentes de agua próximas.
_ Utilizar ropa amplia y ligera.