CSIF y la Federación de Autismo de Castilla-La Mancha abogan por una mayor formación en el ámbito educativo
-Ambas organizaciones fijan las bases de una colaboración en la preparación de los profesionales que trabajan con alumnos TEA

-El sindicato reclama programas específicos para los auxiliares técnicos educativos y la mejora de sus condiciones laborales
07 de Abril de 2021

Representantes de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y la Federación de Autismo de Castilla-La Mancha han mantenido esta mañana una reunión para fijar las bases de una futura colaboración que incida en la formación de los profesionales de ámbito educativo que trabajan con escolares con trastorno del espectro autista (TEA).

En concreto, CSIF ha subrayado la importancia que juegan los auxiliares técnicos educativos (ATE), tanto en los centros ordinarios como en las unidades y centros de educación especial. La responsable de Igualdad y Responsabilidad Social de CSIF Castilla-La Mancha, Monserrat Pantoja, ha señalado que “el papel que desempeñan estos profesionales es fundamental dentro de los equipos y departamentos de orientación, pero no reciben una formación adecuada para tratar con niños con TEA”, una reivindicación compartida por la Federación de Autismo de Castilla-La Mancha.

Así, y en el marco del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo celebrado el pasado viernes, ambas entidades han acordado colaborar en proyectos de formación específicos.

Asimismo, CSIF también reclama a la Administración regional que impulse todos los programas formativos asociados al colectivo TEA, al mismo tiempo que exige la mejora de las condiciones laborales de los auxiliares técnicos educativos: “Son fijos discontinuos, se les despide en julio y agosto para volver a ser contratados al inicio del curso escolar en septiembre. Es inadmisible este maltrato, por lo que abogamos por su contratación continua y que se aprovechen los meses de verano para formarles”, añade Pantoja.

Por último, Amparo Fernández, responsable del servicio de Intermediación laboral (InserTEA), y Laura Morón, coordinadora de programas de la FACLM, han incidido en abordar políticas de empleo eficaces, ya que el colectivo de personas con autismo sufre un enorme desempleo. Las opciones se reducen tras la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), sin una alternativa académica adecuada y sin una Formación Profesional sin adaptaciones.

Así, un reto muy importante que necesitan las personas con autismo es una capacitación profesional que les pueda brindar la oportunidad de realizar prácticas laborales. No en vano, los últimos estudios fijan el desempleo de personas con autismo entre el 76 y el 90 por ciento, una realidad que es preciso cambiar.