Los tribunales hacen añicos el logotipo con el que un sindicato nuevo, creado en la Diputación de Albacete, pretendía apropiarse de la imagen de CSIF
07 de Agosto de 2018
El pasado 31 de julio, CSIF Albacete recibió la notificación de una sentencia, de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, que estimaba su pretensión de que un sindicato creado en fechas recientes en el ámbito dela Diputación Provincial, bajo el nombre 'Contigosi', dejara de utilizar su logotipo.
La petición de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios se basaba en que las siglas del logotipo que este sindicato había diseñado inducían a confusión en cuanto a que pudiera tratarse de una escisión o ramificación del propio CSIF.
El nuevo sindicato fue creado por antiguos miembros expulsados de CSIF, que se resistían al control que la dirección de la Central Sindical tenía que realizar respecto al reparto de horas sindicales de los delegados y de algunos privilegios de los que gozaban ciertos representantes de los trabajadores en la Diputación, queriendo hacer un 'cortijo' de la sección sindical de CSIF en la Diputación. El logotipo utilizado era muy similar al de CSIF y podía inducir a error a simple vista. Y en definitiva, suponía apropiarse gratuitamente del prestigio de nuestro sindicato, de conocida y dilatada trayectoria en la vida sindical de nuestro país, a la vez que aprovecharse de la confusión generada entre los trabajadores, para obtener un rédito sindical.
La sentencia es tajante y concluye que el logotipo puede inducir a error y obliga a que deje de hacerse uso del mismo. La campaña de desprestigio iniciada por este nuevo sindicato contra CSIF, motivada por intereses personales, ha encontrado un primer y gran escollo en sede judicial.
Desde CSIF, acogemos con satisfacción esta decisión de la Sala de lo Social del Tribunal Superior que hace justicia y deseamos que la actividad sindical de defensa de derechos de los trabajadore, pueda hacerse en libre concurrencia, por quien quiera y con las siglas que desee, pero siempre de una manera digna, basando el prestigio en los propios logros y no en la guerra sucia, la difamación o la confrontación, con el único afán de perseguir intereses propios.