CSIF reclama al Sescam que los hospitales y centros de salud de la región funcionen a pleno rendimiento durante el periodo estival
-El sindicato espera que la administración sanitaria informe sobre el bloqueo de camas y las coberturas asistenciales

-La Central Sindical recuerda la difícil situación a la que se enfrentan los centros de salud del ámbito rural durante el verano
21 de Junio de 2018

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) exige a la administración sanitaria el mantenimiento a pleno rendimiento de hospitales y centros de salud de Castilla-La Mancha durante el periodo estival.

CSIF denuncia el habitual bloqueo de camas durante los meses de verano que se produce en los hospitales de la región, con una cuantificación variable y a veces poco contrastable, ya que algunas Gerencias de Atención Integrada no desvelan este dato.

La Central Sindical subraya que los centros hospitalarios no tienen menos carga de trabajo durante el periodo estival. Las enfermedades continúan en los mismos umbrales estadísticos que en otros periodos y hay determinadas patologías o situaciones que son más frecuentes en esta época del año, como las que se derivan de los accidentes de tráfico.

Por otro lado, los centros de salud del ámbito rural sufren un crecimiento importantísimo en la demanda de servicios sanitarios, derivada del aumento de la población que acude a pequeñas y medianas localidades para disfrute de sus vacaciones. Hay que tener en cuenta que a este aumento de ciudadanos con, sus lógicas necesidades y demandas sanitarias, hay que sumar además los picos de sobrepoblación que se producen durante las fiestas patronales, típicas de verano.

Además, CSIF quiere incidir especialmente en el aumento en las cargas de trabajo que soportan los trabajadores del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), que ven como no se cubren todas las ausencias por las vacaciones reglamentarias y se sobrecargan con más turnos de trabajo a lo largo de los meses estivales.

CSIF reivindica que nuestro Servicio de Salud no sólo funcione al 100% en verano, con consultas y quirófanos a pleno rendimiento, sino que incluso se proceda al refuerzo de aquellos efectivos sanitarios rurales que se ven desbordados tanto en consulta como en las guardias por el aumento de población estival.
El personal contratado además se queja todos los veranos de que su planificación de turnos de trabajo está masificada de horas de jornada a realizar, sin concederles ningún asunto propio ni algún día de vacaciones en este periodo justificando necesidades de servicio.

Para todo ello, es imprescindible una política de recursos humanos coherente, previsora y con dotación económica adecuada. Una política de recursos humanos que no sólo fidelice a nuestros profesionales sino que incluso sea un foco de atracción para profesionales de otras comunidades con contratos de trabajo de mayor duración y acabe con el éxodo de cualificados trabajadores que buscan en otros servicios de salud mejores condiciones laborales y económicas.