Fallece Alfonso Lázaro Espadas, secretario general de CSIF Castilla-La Mancha
18 de Mayo de 2018

Hoy, 18 de mayo, ha fallecido Alfonso Lázaro Espadas, nuestro querido Secretario General, después de larga lucha, ejemplar y valiente, contra la cruel enfermedad.

De él podemos decir lo mejor que se puede decir de una persona: era un buen hombre.

Empezó su trayectoria sindical en el Sector de Enseñanza de Ciudad Real; mucho trabajo e implicación llevaron a un extraordinario progreso en afiliación y en representatividad, sindicato más votado, se pusieron los cimientos de este Sector.

Después pasó al Comité Ejecutivo Autonómico, secretario de organización y secretario general, hasta el final. En su vida sindical destacó su fidelidad, su trabajo fiable y bien hecho, pulcro, preciso, responsable y meticuloso; también hemos disfrutado su simpatía, su alegría y su bondad. La vida nos hizo el regalo de su convivencia.

Alfonso deja un recuerdo imborrable y un hueco irremplazable; se nos ha ido un compañero extraordinario, muy especial y entrañable, un “hermano”, querido y valorado por todos los que hemos tenido la suerte de tratarle. Tuvo la excelencia de la sencillez y de la humildad, que le daban una extraordinaria dimensión humana, ¡grande Alfonso!

Tuvo una vida plena de amor y entrega a su familia, inspiración de su vida: sus padres, José y Baldo, le dieron su ejemplo, bondad y honradez, el marchamo de su bonhomía, de tal palo, tal astilla, Victoria, su ejemplar esposa, su mayor apoyo, ha compartido sufrimientos, miedos y sinsabores en su enfermedad, sus amadísimos hijos Alfonso y Javier, vivía para ellos, su querido hermano Pepe, su entrañable cuñado Simón, un hermano para él.., por no citar a toda su familia, saben que han tenido su amor, como también lo sabemos los amigos.

Su vida no ha sido baldía, ha sido plena porque ha tenido la suerte y la grandeza de poder decir que amó y fue amado.

Escribir estas palabras desde su recuerdo es amargo, inevitable rebelarse ante la injusticia y la crueldad de la vida por la desaparición de un hombre tan joven y especial que, aunque ya no esté con nosotros, nos deja imborrables recuerdos y ejemplos, por los que estará en nuestra memoria y en nuestro corazón; Alfonso seguirá con nosotros, el verdadero sudario es el olvido.

Hay que mirar adelante, enjugando esta tristeza con la alegría por haberle tenido, con su imborrable recuerdo; no lloremos ni nos encerremos en este doloroso vacío, hagamos lo que él nos diría: recordarle sin ahogarnos en el dolor, no quedarnos lamentando las heridas, hay que seguir adelante, amando, luchando por la vida aunque, a veces, sea tan cruel e injusta.

Se nos ha ido un buen hombre, creo que es el mejor epitafio de una vida.

Descansa en paz, Alfonso.