La bajada del paro no oculta la precariedad del mercado laboral en Castilla-La Mancha
El Plan Extraordinario de Empleo de la Junta de Comunidades 2015-2017 no ha revertido la temporalidad y estacionalidad en una región que cuenta con un 94 por ciento de contratos temporales
03 de Enero de 2018

Castilla-La Mancha cuenta con 178.569 desempleados según los datos relativos al mes de diciembre de 2017 publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. En dicho mes se producía una bajada de 415 personas, el peor descenso porcentual de todas las comunidades autónomas que han registrado creación de empleo.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) celebra que durante el año pasado se hayan contabilizado un total de 19.730 desempleados menos, pero lamenta que la generación de empleo no va acorde con los parámetros necesarios de calidad.

El 64,6 por ciento del paro corresponde al sector servicios a pesar de la campaña de Navidad y la agricultura (1.131 desempleados menos) lidera los buenos datos por la campaña de la aceituna en una muestra de que el mercado laboral de la región está fuertemente ligado a la estacionalidad y cuenta sin capacidad para generar empleo estable.

Además, el 94 por ciento de los 63.599 contratos firmados en diciembre fueron temporales: la precariedad sigue manifestándose con dureza con contratos por días e incluso por horas.

Asimismo, los territorios muestran enormes diferencias. Mientras Ciudad Real lidera la bajada del paro en diciembre (672 desempleados menos), en Guadalajara ha aumentado en 561 personas. En Toledo ha bajado en 165 personas, 100 personas en Cuenca y 39 en Albacete. Además, el 62 por ciento del total de desempleados son mujeres.

La Central Sindical vuelve a preguntar por la eficacia del Plan Extraordinario de Empleo de Castilla-La Mancha 2015-2017 en cuanto a la generación de empleo de calidad se refiere. Hasta el momento, dicho plan ha supuesto una subvención por parte de la Administración regional de 2.150.000 euros a favor de CCOO, UGT y Cecam sin que hayan mejorado los estándares básicos del trabajo en la región.