CSI·F denuncia nuevos recortes en las mutualidades de funcionarios
20 de Enero de 2015

El sindicato CSI-F viene a denunciar los recortes que las mutualidades de funcionarios, MUFACE, MUGEJU E ISFAS van a sufrir en sus prestaciones sanitarias en 2015. Sus presupuestos apenas suben un 1%, por lo que a las aseguradoras no les sale rentable mantener las prestaciones. A partir del 1 de enero algunos hospitales sólo ofrecerán pediatría, cirugía pediátrica o ginecología, habiéndose prescindido de los demás servicios, incluida la oncología.
Por ejemplo, el Hospital Quirón, en Madrid, que a partir de este mes de enero los pacientes que ya están siendo tratados sólo podrán prorrogar su asistencia por un año. Después, si quieren asistir a la consulta, tendrán que hacerlo de forma privada.

Asimismo, la aseguradora Adeslas ha reducido su cuadro médico, lo que afectará sin duda a la calidad de las prestaciones que pueda dispensar a los funcionarios.
Desde el sindicato CSIF hacemos recaer toda la responsabilidad en elMinisteriodeHacienda y Administraciones Públicas, pues se ha llegado a esta lamentable situación tras haber ido reduciendo los presupuesto año tras año, hasta que las aseguradoras han decidido plantarse, pues según las mismas ya no es posible mantener el concierto con las Mutualidades de funcionarios, dado que llevan años ofreciendo el mismo servicio que la sanidad pública pero cobrando del Estado un 30% menos, por lo que se les hace insostenible la actual coyuntura.
Desde CSI-F ponemos de manifiesto que esta situación afectará a los funcionarios de toda España. Por tal motivo, las aseguradoras se han lanzado al mercado para no perder funcionarios mutualistas, de ahí, por ejemplo, que DKV ofrezca una oferta especial que permitiría a los funcionarios adscritos a MUFACE obtener numerosas ventajas.
CSI-F recuerda que es ahora, en el mes de enero, cuando los funcionarios deMUFACE pueden optar por tener cubierta su asistencia sanitaria con laSeguridad Social o si prefieren una cobertura privada. Hasta ahora, 1.500.000 de estos empleados públicos (es decir, casi el 80%) han optado por esta última, pero habrá que ver si con estos recorteshabrá un trasvase global a la sanidad pública y cómo lo asumirá el sistema. Sin duda, algo preocupante a lo que habrá que hacerle un seguimiento.