GRAN ACUERDO DE SELECCIÓN ¡YA!

19 de de maig de 2026

Empezamos mal y todo apunta a que vamos a seguir peor.

Está finalizando el primer semestre del año y la Oferta de Empleo Público continúa sin aprobarse. Lo que debería ser una absoluta anomalía se ha convertido en costumbre: aprobar la OEP en diciembre, acumulando retrasos de más de seis meses y condenando desde el inicio cualquier posibilidad de ejecutar los procesos selectivos con seriedad y en plazo.

Después, desde la Administración, se habla de modernización, eficacia y agilización, mientras se mantiene un sistema burocrático lento, ineficiente y absolutamente incapaz de responder a las necesidades reales de personal. Así es imposible que el Instituto Adolfo Posada pueda desarrollar los procesos selectivos en tiempo y forma. Y lo más grave es que ni siquiera existe voluntad política para corregir esta situación.

La realidad demuestra que simplificar los procesos es posible. La última oposición de educadores ya se ha convocado con un único examen, con parte teórica y práctica el mismo día y mediante formato tipo test. Ese debe ser el modelo general para todas las categorías y cuerpos de la Administración, sin privilegios ni diferencias injustificadas. Porque además de garantizar el anonimato y la igualdad de las personas aspirantes, permite reducir tiempos, evitar interminables procedimientos y ofrecer una respuesta eficaz a las necesidades de los servicios públicos.

Sin embargo, aquí se sigue apostando por procesos eternos, farragosos y diseñados más para bloquear que para seleccionar personal. Una Administración que tarda años en cubrir plazas vacantes no puede hablar de eficiencia; puede hablar únicamente de fracaso.

Defendemos igualmente que el sistema de acceso sea siempre el de concurso-oposición, tanto para personal laboral como funcionario. Resulta absurdo pretender que la experiencia profesional no tenga valor alguno. No existe una sola empresa privada que forme trabajadores, los mantenga durante años desempeñando funciones y después ignore completamente esa experiencia. Solo en esta Administración se insiste en castigar a quienes sostienen diariamente los servicios públicos.

Ha llegado el momento de dejar de legislar desde los despachos y empezar a legislar para resolver problemas reales. Porque hoy tenemos una Ley de Empleo Público y un Decreto de Temporalidad que no solucionan absolutamente nada; al contrario, generan más trabas, más retrasos y más precariedad. Son normas que han convertido la gestión de personal en un laberinto administrativo incapaz de dar respuesta a las necesidades.

La situación es ya insostenible y exigimos la convocatoria inmediata de la Mesa General. Hemos registrado escritos y la respuesta ha sido el silencio absoluto. Mientras tanto, los procesos selectivos siguen sin cumplir su finalidad: cubrir plazas y generar listas de empleo útiles. Después llegan las contrataciones a través del Servicio Público de Empleo, donde demasiadas veces la discrecionalidad sustituye a los principios de igualdad, mérito y capacidad.

Lo cierto es que la actual regulación no solo ata de pies y manos a la Administración, sino que perpetúa un modelo clientelar y obsoleto, impropio de una Administración pública seria del siglo XXI. No se facilita la promoción profesional del personal fijo, se dejan plazas desiertas en promoción interna y se limita constantemente la cobertura temporal en grupos superiores. Todo ello mientras los servicios públicos se deterioran y las plantillas continúan bajo mínimos.

Especialmente sangrante es la obligación de aprobar para poder integrar listas de empleo, cuando en muchas categorías  y cuerpos, ni siquiera existen aspirantes suficientes para cubrirlas. Exigir un aprobado como barrera artificial únicamente provoca exclusión y el agotamiento permanente de las listas. Y cada vez resulta más evidente que algunos prefieren precisamente eso: listas vacías para poder seguir recurriendo a mecanismos de contratación más rápidos, más opacos y mucho más controlables.

CSIF ha vuelto a registrar hoy un nuevo escrito dirigido tanto a Función Pública como al IAAP para exigir que abandonen de una vez la pasividad y se sienten a negociar un gran acuerdo de selección que ponga fin al deterioro continuo que vive esta Administración. Porque lo que está ocurriendo no es fruto de la casualidad ni de la falta de medios: es consecuencia directa de años de inacción, improvisación y ausencia absoluta de voluntad política para afrontar el problema.

Queremos:

  • Agilidad en los procesos selectivos para evitar demoras injustificadas.
  • Resolución de las OEP en un máximo de 1 año.
  • El concurso-oposición como sistema ordinario de acceso, valorando experiencia y méritos.
  • Simplificación de los procesos selectivos, eliminando trámites y pruebas innecesarias.
  • Listas de empleo basadas en méritos, ágiles y actualizadas.
  • Bolsas de empleo específicas de promoción interna, que faciliten la carrera profesional.
  • Cobertura total de las plazas convocadas: no queremos plazas desiertas.

Escritos presentados:

https://whatsapp.com/channel/0029Vb85viYAInPiZFAOL42N

 

 

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