Las enfermedades profesionales en España: una realidad invisible que sigue sin declararse
- Prevención de Riesgos Laborales
- CSIF Informa
12 de de febrer de 2026
- Los partes comunicados aumentan tan solo un 14,6 por ciento respecto a 2025, pese al envejecimiento de la población trabajadora, la precariedad, la cronificación de patologías musculoesqueléticas y el aumento de los problemas de salud mental
- CSIF denuncia la infradeclaración de enfermedades profesionales y lanza una encuesta para conocer la situación real en los centros de trabajo
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) alerta de la grave infradeclaración de enfermedades profesionales en España, una situación que impide proteger adecuadamente la salud de las personas trabajadoras y que traslada los costes de origen laboral al sistema público de salud.
Según los datos oficiales del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en 2025 se comunicaron en España 30.713 partes de enfermedades profesionales (14.044 de hombres y 16.669 de mujeres), una cifra que supera sólo en un 14,59 por ciento (26.803) las enfermedades profesionales declaradas en 2024, pese al envejecimiento de la población trabajadora, precariedad en condiciones laborales, la cronificación de patologías musculoesqueléticas y el aumento de los riesgos psicosociales y problemas de salud mental.
Estas cifras contrastan con las de otros países de nuestro entorno. Los datos disponibles en Eurostat y en informes de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo confirman que Alemania reconoce anualmente más de 100.000 enfermedades profesionales, Francia supera las 85.000, e Italia se sitúa por encima de las 60.000. España, con un volumen de población activa comparable, sigue registrando una de las tasas más bajas de reconocimiento de la Unión Europea, lo que evidencia un problema estructural de detección y declaración.
Las enfermedades profesionales más reconocidas en España continúan siendo las derivadas de agentes físicos, especialmente los trastornos musculoesqueléticos (tendinitis, epicondilitis, síndrome del túnel carpiano), seguidas de las provocadas por agentes biológicos, muy presentes en el ámbito sanitario y sociosanitario, y en menor medida las causadas por agentes químicos.
Sin embargo, CSIF advierte de que otras patologías claramente relacionadas con el trabajo siguen sin aflorar, como determinados cánceres de origen laboral, enfermedades respiratorias o los daños derivados de riesgos psicosociales, que continúan sin un reconocimiento adecuado en el sistema ni en el cuadro de enfermedades profesionales.
Uno de los principales problemas es el desconocimiento de las propias personas trabajadoras sobre qué es una enfermedad profesional y cómo se declara, así como la falta de implicación de muchas empresas y mutuas colaboradoras, que en muchos casos optan por derivar estas patologías como contingencias comunes.
Ante esta situación, CSIF pone en marcha una encuesta nacional dirigida a los profesionales, con el objetivo de analizar:
- El grado de conocimiento sobre las enfermedades profesionales.
- Las dificultades reales para su reconocimiento.
- La actuación de las empresas y mutuas.
- La existencia de vigilancia de la salud adecuada en los centros de trabajo.
Esta iniciativa se enmarca en la campaña “CONOCE, DETECTA y DECLARA. El cuerpo avisa, el trabajo también enferma sin prevención”, con la que CSIF pretende visibilizar un problema oculto y promover una cultura preventiva real en los centros de trabajo. Para ello, realizará visitas a los centros para comprobar las condiciones de trabajo e informar a la plantilla.
CSIF recuerda que la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027 establece como objetivos prioritarios:
- La mejora en la prevención de enfermedades profesionales.
- El refuerzo de los sistemas de notificación y registro.
- La integración de los riesgos emergentes, incluidos los psicosociales.
- La mejora de la vigilancia de la salud y de la coordinación entre administraciones.
Sin embargo, estos compromisos siguen sin traducirse en avances suficientes en la práctica diaria de los centros de trabajo.
Ante esta situación, CSIF exige:
- La actualización del cuadro de enfermedades profesionales, incorporando nuevas patologías y sectores.
- El refuerzo de la Inspección de Trabajo para combatir la infradeclaración.
- La formación obligatoria de profesionales sanitarios, empresas y mutuas en detección de enfermedades profesionales.
- Mayor transparencia y control sobre la actuación de las mutuas.
- Medidas de prevención y protección específicas para los profesionales.
Para CSIF, no declarar una enfermedad profesional es negar un derecho laboral y de salud. Sacar a la luz esta realidad invisible es imprescindible para proteger a quienes enferman por su trabajo y para avanzar hacia entornos laborales más seguros y saludables.